El sitio del Alcázar de Toledo, sin que lo supieran los defensores, se había convertido en el mayor foco de atención de la guerra y no precisamente gracias a la labor de los defensores o del bando nacional sino por los intereses mediáticos del frente popular que creyó que tenía en la mano una victoria fácil que daría relumbrón a su causa, vencer y someter la Academia Militar era algo de lo que envanecerse, los ministros del Gabinete Azaña ya veían los titulares que darían la vuelta al mundo. La Academia de Infantería, centro del que salieron la mayoría de los jefes sublevados y foco desde el que irradiaba el fascismo y la subversión, rendida por los defensores de la “libertad y la democracia”.
Para darle potencia a la noticia de la futura rendición pusieron en marcha una enorme campaña, los medios de comunicación de la época hablaban sin parar del asedio, convirtiendo Toledo en una ciudad mediática. La proximidad a Madrid, junto a la espectacular atracción suscitada por la ciudad del Tajo en los primeros meses del conflicto, debido a su disputado Alcázar la convertirán en sede de las corresponsalías de medios de comunicación extranjeros tan destacados como The Daily Telegraph, Manchester Guardian The Daily Mail, Daily Herald, News Chronicle, Le Populaire, París-Soir, La Dèpeche, Excelsior, L’Humanité y The Morning Post.

La propaganda de guerra que puso en marcha el gobierno y sus terminales de la internacional socialista fue eficaz, tan eficaz que a dia de hoy 90 años después aún es utilizada por los mismos que no pudieron destruir a los defensores del Alcázar.
Las familias de los defensores del Alcázar pasaron por mor de dicha propaganda de ser apoyo a la defensa a ser rehenes, estupidez que aún hoy en día colea, los defensores eran mencionados como Cadetes, para la propaganda republicana quedaba mejor una derrota de cadetes y Jefes del Ejército que de Guardias Civiles, que eran en definitiva la base de la defensa, la forma de enfocar la anunciada derrota del Alcázar debía ser la de que el heroico pueblo derrotaba a los fascistas en la cuna del ejército y a tal fin volcaron su propaganda, se dijo que el Alcázar era poco menos que un edificio invulnerable para de esta forma resaltar , la para ellos, inminente victoria, las crónicas de los periódicos de medio mundo se habían volcado en Toledo y las peripecias del asedio eran seguidas de forma apasionada por uno y otro bando, se había desatado la guerra de la información y los dos bandos se aprestaron a utilizarla.
